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El perdón: liberarnos de la carga del resentimiento

Pautas para ayudarnos en el proceso de perdonar
Lydia Hanaa Faris

Lydia Hanaa Faris

Psicóloga clínica. Investigadora
Parc Sanitari Sant Joan de Déu
El perdón

Todos hemos sido heridos en algún momento de nuestras vidas, por una palabra o una acción que alguien que nos importaba tuvo hacia nosotros. Quizás un amigo que habló mal de nosotros, un familiar que nos criticó constantemente mientras crecíamos, un amante que nos engañó, etc.... Este dolor se lleva en las heridas que se han creado y con el tiempo puede dejar algún tipo de sentimiento de resentimiento, ira y desconfianza.

Aferrarnos a ese dolor en realidad nos está haciendo más daño a nosotros que a la persona que lo causó. Perdonar es dejar entrar la paz y la esperanza, dejar salir el resentimiento, pero por qué debemos perdonar a una persona que nos ha hecho daño, ¿y sobre todo cómo?

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Perdonar significa diferentes cosas para cada persona. Pero, sobre todo, consiste en la decisión intencionada de un acto poderoso que implica dejar atrás el resentimiento, la ira y el deseo de venganza. Es soltar con fuerza el rencor y la ira; no se trata de olvidar las acciones dolorosas ni de condonarlas, sino de liberarnos de la carga emocional que conllevan. Perdonar es liberarse del sentimiento desagradable e iniciar un camino hacia la paz interior. A veces, el perdón puede incluso conducir a un sentimiento de comprensión y empatía hacia la persona que nos causó daño.

Es importante saber que el perdón no es un acto puntual, sino una práctica diaria. Algunos días puede resultar más fácil perdonar, mientras que otros puede ser más difícil.

Es importante recordar que también podemos acumular resentimiento hacia nosotros mismos, y que perdonarnos es igualmente importante. La culpa y la posible vergüenza de nuestros propios comportamientos o decisiones pasadas también pueden ser una carga y, para superarla, es obligatorio reconocer nuestros límites.

Ser compasivos con nosotros mismos y asumir la responsabilidad de las consecuencias puede ser una lección para crecer.

Algunos consejos y pasos que podrían ayudarnos en el proceso de perdón:

  • Reconocer tu dolor.
    Identifica y siente las emociones por las que estas pasando. Debes permitirte sentir el dolor, la rabia y el malestar. Esto te permitirá tener un espacio seguro ideal para sanar.
  • Comprender el impacto.
    Identifica cómo te afecta en realidad aferrarte al resentimiento. Recordar que perdonar no es un acto de condonar las acciones y negar el dolor, sino liberarnos del sentimiento incómodo.
  • Cambiar de percepción.
    Identifica los diferentes lados de la situación en sí, tener en cuenta las intenciones de la persona, sus dificultades y el contexto. También en este caso, no buscamos excusas para la persona que nos ha hecho daño, sino que intentamos utilizar la empatía como herramienta para facilitar el perdón.
  • Hacernos amigos de nosotros mismos.
    Ofrécete a ti mismo la misma compasión que darías a un ser querido. Reconocemos que todos tenemos momentos de imperfección y favorecemos la amabilidad y el perdón para aprender.
  • Evita las expectativas.
    Libera cualquier expectativa hacia los demás, o hacia ti mismo para evitar cualquier decepción o resentimiento.
  • Elige el perdón.
    Decide activamente y conscientemente perdonar, libera los sentimientos y emociones incómodas para alcanzar un estado pacífico de liberación de la carga.
  • Pide ayuda.
    Perdonar puede ser difícil a veces y sería de gran ayuda buscar apoyo en nuestros seres queridos o en un profesional. La terapia podría proporcionarte un espacio seguro para explorar tus emociones y guiarte a través del proceso del perdón.

Para concluir, el perdón es un acto poderoso que implica liberarse del resentimiento y la ira para alcanzar la paz interior. El reconocimiento de nuestro dolor, la comprensión del impacto de aferrarnos al resentimiento, el cambio de nuestra percepción de la situación, la práctica de la autocompasión y la liberación de las expectativas son pasos clave en el proceso del perdón. La elección activa del perdón nos permite liberar emociones desagradables y avanzar hacia un estado de paz y liberación. Pedir ayuda cuando sea necesario, ya sea a seres queridos o a un profesional, puede ser fundamental para facilitar este proceso transformador hacia la sanación emocional.