Ansiedad

¿Los niños también tienen ansiedad?

La ansiedad en niños es bastante común. Estamos hablando de una etapa con muchos cambios y mucha indefensión, con inseguridades, miedos y preocupaciones. Si a todo esto se le suman otras circunstancias como problemas familiares, pérdidas, problemas en la escuela, posibles experiencias o acontecimientos traumáticos… los cuadros potenciales de ansiedad se pueden agravar.

Todo ello puede conllevar la presencia de ciertos comportamientos o síntomas tales como, entre otros, irritabilidad, tristeza, alteraciones en el sueño, molestias físicas (dolor abdominal a veces acompañado de pérdida del apetito, cefalea, fatiga), bajo rendimiento académico y aislamiento social.

En la gran mayoría de casos, un buen apoyo familiar y del entorno más cercano, que le permita expresar los sentimientos, y la búsqueda de soluciones permitiran reconducir la situación. Establecer unas rutinas diarias saludables, tranquilas, con espacios tanto de ocio como escolares, ayudará a mejorar estas situaciones de malestar. Es importante también establecer rutinas a la hora de dormir.

En cualquier caso, es recomendable trasladar el malestar al pediatra referente para que conozca bien el caso y pueda también valorar la necesidad de derivarlo al equipo especialista de salud mental de la red infantojuvenil.