Durante la menopausia, las alteraciones de sueño más comunes son el insomnio, la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas o trastornos del movimiento nocturno.
En la menopausia se produce una disminución de estrógenos, progesterona y andrógenos que conllevan unos síntomas asociados. Los más comunes son los sofocos y sudoraciones nocturnas, seguidas de alteraciones del sueño.
Experimentar la menopausia como una oportunidad
Para mejorar la calidad del sueño durante la menopausia, es importante reforzar la higiene del sueño, como cumplir con un horario de sueño regular tanto de levantarse como acostarse. Si estamos teniendo problemas para dormir por la noche, hay que evitar dormir una siesta al final de la tarde.
Es importante establecer una rutina para acostarse, evitar ver televisión y utilizar dispositivos con luz azul en el dormitorio.
Un buen complemento natural que ayuda a mejorar la calidad del sueño en las mujeres en este periodo, sería el lúpulo, que se puede tomar media hora antes de dormir.