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Las personas con discapacidad se sienten más solas

Estudio sobre soledad no deseada y discapacidad en España
SOM Salud Mental 360

Redacción

SOM Salud Mental 360
Hombre en silla de ruedas solo en su casa.
©Getty Images Signature via Canva.com

Resumen

Un estudio de la Fundación ONCE revela que el 50,6% de las personas con discapacidad en España experimentan soledad no deseada, siendo mayor este sentimiento entre mujeres, jóvenes y mayores de 65 años. Las personas con discapacidad suelen tener menos y peores relaciones sociales y enfrentan retos para acceder a internet, aunque valoran positivamente la conexión digital. La soledad es más común entre quienes viven solos involuntariamente o en pobreza, y este sentimiento afecta también a su salud mental. La mayoría considera la soledad como un problema social, no personal, y espera que las Administraciones Públicas actúen ante él.
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El Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada ha publicado el Estudio sobre discapacidad y soledad no deseada en España (Fundación ONCE, 2025), el primer estudio específico sobre este fenómeno en la población con discapacidad. 

El estudio evidencia que la mitad de las personas con discapacidad se sienten solas (50,6%), frente a un 15,8% de las personas sin discapacidad que afirman sentir soledad. Además, la soledad no deseada que viven las personas con discapacidad es una experiencia más continuada en el tiempo. Así, el 79,9% de las personas con discapacidad que se sienten solas experimentan esta soledad desde hace dos años o más y el 73% sufre esta situación desde hace más de tres años. 

La soledad no deseada es más frecuente entre las mujeres con discapacidad que entre hombres con discapacidad (54,3% frente 45,7%), y se da con más frecuencia entre jóvenes (el 65,7% son personas de entre 18 y 29 años) y personas mayores de 65 años (64,1%). 

De que hablamos soledad

Soledad no deseada, ¿de qué estamos hablando?

El estudio analiza los factores clave de la relación entre la soledad no deseada y la discapacidad. Entre los principales resultados, podemos destacar: 

  • Las personas con discapacidad tienen menos relaciones con otras personas y de peor calidad y cuentan con menos apoyo cuando lo necesitan. Las personas con discapacidad que se sienten solas dicen tener menos relaciones familiares (56,3%) y de amistad (69%) de las que desean, y que la calidad de sus relaciones con la familia es mala o regular (53,5%). Además, las personas que no cuentan con apoyo cuando lo necesitan es casi el doble entre las personas con discapacidad que se sienten solas (12,9%) que entre las que no (7,3%).
  • Existe una brecha de acceso y uso de internet entre las personas con discapacidad respecto a la población general (el 70,6% de ellas tienen dificultades de acceso). Pese a ello, más de la mitad de ellas valoran el mundo digital como una oportunidad de conexión (55,3%), aunque la presencialidad de las relaciones sigue siendo clave frente a la soledad no deseada de las personas con discapacidad: generalmente, las que no se sienten solas se relacionan más frecuentemente de manera presencial con sus familiares (78%) y sus amistades (80,4%) que las que se sienten solas.

Las personas con discapacidad que se sienten solas dicen tener menos relaciones familiares y de amistad, y la calidad de sus relaciones con la familia es mala o regular. 

  • La soledad se relaciona inversamente con el nivel educativo y la capacidad económica, tanto en las personas con discapacidad como en la población general. Las personas sienten más soledad si están desempleadas o se encuentran en situación de pobreza, ya que el empleo es una fuente de estructura y de conexión social y, además, disponer o no de medios económicos supone una mayor o menor capacidad de participación en actividades sociales y de relación.
  • Las personas con discapacidad se sienten menos solas en los municipios pequeños. Puede deberse a los desafíos adicionales que conlleva vivir en un entorno urbano, como puede ser mayor dificultad para acceder a recursos de apoyo y a atención personalizada.
  • La soledad no deseada es más frecuente entre personas con discapacidad que viven solas (59,1%, frente al 47,8% de las que viven acompañadas), especialmente cuando viven solas de manera involuntaria (78,2%, frente al 44,4% de las que lo hacen voluntariamente).  
  • La salud de las personas con discapacidad que se sienten solas también se ve afectada:
    o    El 77,2% considera que su estado de salud es malo o muy malo.
    o    El 65,7% afirma tener algún problema de salud mental, diagnosticado o no.
    o    La mitad ha tenido pensamientos autolesivos o autolíticos (50,9%).
    o    Más de la mitad ha sufrido algún tipo de acoso (58,9%).
  • Ser una persona nacida en el extranjero (o que lo sea alguno de los progenitores) o una persona LGTBIQ+ también son factores de riesgo para sentirse discriminadas y sufrir soledad no deseada. 
personas mayores y covid19

Claves para combatir la soledad no deseada

En el estudio también se ha explorado qué percepción de la soledad no deseada tienen las personas con discapacidad. Casi todas aseguran que es un fenómeno social invisible (91,8%), que cualquier persona es vulnerable a sentirse sola (96,8%) y que es un problema cada vez más importante (93,4%). Pese a ello, solo el 35,2% de las personas con discapacidad que sufren soledad no deseada hablan de su situación personal o se sienten cómodas pidiendo ayuda. Muchas de las personas con discapacidad atribuye la soledad a causas externas (65,2%) y no lo ven como un problema personal de la persona que lo sufre. Cuando mencionan causas inherentes a la persona, lo hacen relacionándola con aspectos de salud o de la propia discapacidad. 

Es importante señalar también que, aproximadamente, el 80% de las personas con discapacidad cree que, aunque desde el movimiento asociativo y las ONG se hace mucho por la lucha contra la soledad no deseada, las Administraciones Públicas deberían ser los agentes que prioricen acciones contra la soledad. En este sentido, un 58% de las personas con discapacidad participa activamente en acciones de lucha contra la soledad y al 78% le gustaría poder llevar a cabo más acciones.